La hora del patriotismo

ES LA HORA DEL PATRIOTISMO
España necesita urgentemente un gobierno y un gobierno estable. España no necesita un presidente débil y atrapado por su pasado. Un presidente con cadaveres en los armarios que condicionan su agenda. Un presidente cuyo partido, el partido que él preside, está encausado por destrucción de pruebas, por financiación ilegal y por organización criminal. Delitos, todos ellos, presuntamente cometidos bajo su presidencia. Un presidente al que alguien, cualquier día, pueda llamar para recordarle que le debe un favor. Un presidente que tiene un álbum de fotos abrazándose con una larga lista de condenados e imputados. Un presidente , en definitiva, que no cuenta con la fuerza moral y el respaldo popular necesario para afrontar los grandes retos y amenazas a las que se enfrenta nuestro país. A Rajoy no le vetamos nosotros. A Rajoy le veta su pasado.
España necesita un gobierno de acuerdo , un gobierno fuerte. Un gobierno que cuente con un respaldo mayoritario para afrontar un recorte, de 15.000 millones en dos años que nos permita cumplir con la agenda de deficit europea. Un gobierno que mire de cara el reto de nuestro sistema de pensiones. Un gobierno que cuente con una mayoría suficiente como para emprender las medidas de regeneración que inevitablemente encontraran fuertes resistencias por parte del establishment . Medidas de recorte de privilegios y aforamientos para la clase política. Medidas de eliminación de chiringuitos y niveles administrativos inútiles. Medidas para remover todos los obstáculos necesarios para conseguir una economía donde la libre competencia sea una realidad. Un gobierno para asegurar una economía donde crezcan los más capaces y no los que tengan mejores contactos. Una economía capaz de sostener los pilares de nuestro estado del bienestar. Necesitamos un gobierno con la amplitud suficiente como para reformar nuestro sistema educativo. Una reforma que pueda darle la estabilidad y la proyección de futuro que necesita . Un gobierno que impulse las medidas de regeneración que devuelvan a nuestro país la confianza en la justicia y en la igualdad de los españoles ante la ley.
En esta España de hoy es necesario pararse a distinguir, como decía Machado, las voces de los ecos. Distinguir los ecos que replican las urgencias de quienes quieren que toda siga igual, de las voces de quienes , con mucho menor peso mediático y mucha menor potencia de fuego, queremos no perder una oportunidad histórica para nuestro país. Una oportunidad donde el acuerdo es indispensable. En esta España de hoy todos somos necesarios y ninguno es imprescindible. El acuerdo que los españoles reclaman no puede verse frustrado por la soberbia de nadie.
Ninguno de los partidos, ni de nuestros líderes, cuenta por separado con esa fuerza. Es imprescindible el consenso y el acuerdo para echar a andar el país. Necesitamos un candidato de consenso. Un candidato, que debería ser propuesto por el partido más votado, pero que no este manchado por los oscuros episodios del pasado. Castigar al país con repetir y repetir elecciones hasta tener el resultado deseado puede que le de la victoria a Rajoy pero se la dará al precio de haber desacreditado el sistema para siempre. Le dará un gobierno con escaños pero sin respaldo popular. Una abstención masiva podría conseguir ese milagro, pero habría abonado definitivamente el terreno al populismo. España no se merece esto. Es la hora del patriotismo. Es la hora del sacrificio

Vuelta al cole

VUELTA AL COLE
Este martes hemos reiniciado la actividad en el Congreso. Aunque sé que resulta algo “Naif”,   la escena tenia algo de aquellas vueltas al colegio de mi infancia: La ilusión por reencontrarte con los antiguos compañeros, la curiosidad por cuáles serán las asignaturas de este curso, conocer a los nuevos profes, comentar cómo habíamos pasado el verano y  estrenar pupitre -la cartera es la misma-.
Pero todo resultó un poco más aburrido de lo esperado. Resultó que los gamberretes del año pasado repetían las mismas bromas del curso anterior, pero lo hacían ya sin la gracia y el entusiasmo de entonces. La pandilla de Pablo ha perdido la alegría, influida quizás por esos nuevos amigos tan cenizos.  Se limitaron a repetir desganados, y sin emoción, las peticiones de misa del pasado curso. Sus uniformes ya no tenían el colorido exótico del otro  año. Las bicis ya están algo despintadas y han perdido la cestita del manillar. Nosotros hemos tenido algunas bajas de compañeros que no han conseguido superar el durísimo examen de junio, pero tenemos 2 nuevos  miembros con ese entusiasmo de quienes pisan por primera vez el patio de la carrera de San Jerónimo.
Las asignaturas son las mismas para todo el colegio… ¡Otra vez! Matemáticas.  Primer problema: hallar la mitad de 350. Segundo problema, en caso de no resolver el primero, despejar  X  e Y en la siguiente ecuación: “ 137 + x > 75 +Y”.  Lengua: conjugar el futuro imperfecto del verbo “gobernar”  utilizando las tres personas del plural a la vez, o bien escribir 100 veces en la pizarra  el significado correcto de “minoría mayoritaria”. Religión: explicar a tus compañeros la parábola de los talentos y por qué no es bueno esconderlos,  o bien, hacer una redacción sobre las consecuencias de incumplir el 7º y el 8º mandamiento en tus relaciones con el prójimo. Historia: desarrollar en un folio el tema “Carlistas y Liberales:  Nacimiento del  nacionalismo y sus consecuencias en la historia de España”,  o bien,  “Leninismo y libertad: análisis comparado, según su modelo político, del desarrollo económico y  de derechos  humanos en las naciones europeas de la segunda mitad del siglo XX”. En geografía es suficiente con enumerar correctamente el nombre de todas las comunidades autónomas de España y de los estados miembros de la Unión Europea.  Como ven, los temas parecen fáciles pero tal y como está la cosa, no es descartable que tengamos que agotar todas las convocatorias para aprobar este curso. Repetir se antoja impensable, sin embargo he comenzado a mirar si hay plaza en mi antiguo cole, por si acaso.
En el recreo no conseguimos formar dos equipos con el suficiente número de  jugadores para echar un partidillo de  fútbol. Todo el mundo quería ser capitán. Mariano ha vuelto ha decir que el balón es suyo y que o elige él o no se juega. Pedro y Pablo se disputan la capitanía del otro equipo sin dejar jugar. Ni retirarse del campo para que se pueda iniciar el partido. Los nacionalistas solo quieren jugar con quien les regale el bocadillo.
El ambiente en la clase es de expectación y han surgido nuevos romances secretos que llenaron de comentarios la elección de los delegados de clase. Pablo se ha enfadado muchísimo al saber que aquellas chicas a las que tan bellas cartas de amor había escrito se han ido a la fiesta de graduación, otra vez, con el niño rico del descapotable. Nosotros por nuestra parte ya hemos dejado claro que,  si bien estamos dispuestos a bailar,  no estamos dispuestos a ser los “pagafantas” del baile de fin de curso… Y así ha empezado la cosa. Como no mejoremos un poco nuestros papás nos van a mandar de vuelta al internado.