La gala de Medina, la flor de Olmedo

imagePublicado  23 de mayo en “El Norte de Castilla”

Que de noche le mataron , a la gala de Medina , la flor de Olmedo…”

Así empieza el romance del caballero de Olmedo. En su versión teatral la muerte del caballero es consecuencia de una venganza por un lance amoroso. Sin embargo, indagando en la historia real reflejada en “Historia de Medina del Campo” de López Ossorio, parece ser más bien que el hecho fue una venganza de un joven hidalgo por unas heridas recibidas de parte del Caballero. Parece que, el orgulloso y soberbio Caballero de Olmedo, le solicitó unos galgos a este joven hidalgo. Dicha solicitud fue negada por el mozo al precisarlos él para la caza. El caballero , poco acostumbrado a que nada se le negase, le marco la cara con una baqueta de arcabuz. La madre del hidalgo, viéndole llegar así desfigurado, hizole jurar que tomaría venganza. Así pues el barbilampiño hidalgo le espero a la vuelta de los toros de Medina. El final es conocido: al parecer el joven lo alanceo dándole muerte en las cercanías de la villa. El mozo consiguió huir a las américas con la ayuda de unos frailes.No sabemos si su destino final seria Venezuela, pero seria poético.
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Viene esta historia a recordarnos que ya de antiguo había señores por esta tierras que pensaban que todo les era debido. Acostumbraban además, ya por entonces, a tener a los Alcaides y alguacilillos de su parte. Esta ventaja hacía desconfiar a los ofendidos de la justicia y acababa llevando al ánimo de aquestos que solo cabía o bien la resignación, o bien a la venganza. Esta vieja historia Castellana refleja bien la importancia de una justicia recta e igual para todos. Una justicia que no acabe generando frustración entre quienes no son considerados gente principal. Las diferentes varas de medir acaban, a la larga, por despertar la ira y la frustración del sufrido pueblo llano. Esta irritación se pueden liberar en forma de lanzada o en forma de voto airado (que rima con morado). No es por tanto baladí la petición hecha por nosotros esta semana de que todos seamos todos tratados por igual ante la justicia. Estas reformas, estas solicitudes de regeneración y cambio moderado son las únicas alternativas serias al triunfo de lo que nuestros amigos populares llaman ahora ” extremistas”. El crecimiento de la marea populista no se ha producido porque si. No es fruto de la desaparición de la capa de ozono, ni de los ciclos de la naturaleza. El crecimiento del populismo es la consecuencia lógica de la irritación de una población que ve como la parte ancha del embudo siempre es para unos pocos y la estrecha para ellos. La injusticia con bienestar se aguanta un tiempo. La pobreza con justicia es soportable. La pobreza y la injusticia juntas son como la gasolina y el fuego. Estas verdades elementales han sido olvidadas por quienes hoy claman ansiosos ” ¡Que vienen los malos!”, esperando que todos corramos de vuelta al redil. El lema de pre-campaña elegido ” Populares versus Extremistas” imagedebería de cambiarse por el de “Populares ergo extremistas”. “Post hoc ergo propter hoc” que decian los latinos ¿O es que alguien en su sano juicio piensa que una nueva legislatura del partido popular, con otros 8 mil millones de recortes adicionales y sin regeneración, va a provocar otra cosa que el triunfo definitivo del populismo? Pablo Iglesias puede ser muchas cosas, pero no estúpido. Pablo Iglesias es un Leninista de formación y de corazón. En la más noble tradición del leninismo sabe que “Cuanto peor mejor”. Esa es la razón del bloqueo de Podemos a cualquier formación de gobierno que no pase por su control absoluto.Él sabía que una legislatura reformista que devolviese a los españoles una sensacion de justicia y limpieza junto con unas reformas económicas que lucharan contra la precariedad y el fraude fiscal hubiera sido su fin. Él sabe que una legislatura mas de un Partido Popular corrupto, sin renovarse, empujado por la necesidad y la incompetencia a realizar recortes y sin realizar reformas regeneradoras, acabara de acelerar la desconfianza de los ciudadanos hacia el sistema y favorecerá su triunfo en la siguiente ronda sin despeinarse.

Es por tanto urgente que los caballeros de Olmedo, las Damas de Valencia y quienesquiera aforados que en España sean, comprendan la urgencia de someterse a la justicia como los demás mortales. Debemos urgir a la regeneración si no queremos vernos superados por el Populismo. Es preciso emprender el camino de la reforma y el acuerdo. Es preciso que seamos capaces de buscar aliados y aumentar nuestra tropa. El partido Popular nos conmina, simplemente, a encastillarnos en una fortaleza semiderruida, sin municiones y con una tropa llena de desertores. Nosotros proponemos desarmarlos, dejarles sin suministros ideológicos y sin munición argumental. Nosotros proponemos acuerdos con todos quienes creemos en nuestro sistema constitucional y nuestra vocación europea. Contamos con una tropa de refresco, valiente, decidida y sin las piernas hundidas en el barro. El 26 de junio el caballero puede volver a Olmedo por donde solía y encontrarse al airado hidalgo, o puede emprender un nuevo camino de esperanza y reconciliación para todos. De ustedes depende