VALLADOLID – TWICKENHAM

Hermi El Salvador-Quesos, en Pepe Rojo.Fto Henar Sastre
Hermi El Salvador-Quesos, en Pepe Rojo.Fto Henar Sastre

El próximo 17 de Abril  si nadie lo remedia, que esperemos que no, Valladolid se convertirá en el Twickenam Español.Mas de 10.000 entradas ya vendidas auguran un llenazo espectacular del Nuevo Zorrilla. Puede que muchos de ustedes no sepan que es Twickenham,  Murrayfield,  el Milennium, o ni siquiera el  Aviva  Stadium. Si  eso es así nos permitanme sospechar seriamente de su vallisoletanidad. Si son  ustedes vallisoletanos de pura cepa, VTV (Valladolid de Toda la Vida) auténticos, no pueden desconocer el nombre de las 5 catedrales  del rugby europeo. Puede que usted no haya jugado nunca al rugby pero si vive en esta ciudad tendrá un amigo aficionado, un familiar que tiene un hijo o una sobrina jugando en el chami o en él quesos. Si es un  pucelano de verdad, conocerá a alguno de esos chalados que año tras año se reúnen en “la central” o en “el irlandés” a saborear una cerveza del tamaño adecuado mientras disfrutan de un partido de las seis naciones delante de una pantalla gigante. Esos bares atestados  donde habitan una multitud de personajes de todas las edades, enfundados en sus viejas camisetas con cuello: rojas con sus  plumas de ganso, o azules con el cardo, o verdes con el trébol o blancas con su rosa de York. Personajes que  le relataran las hazañas de Wilkinson o de Brian O´Driscoll. Hazañas  que algunos afortunados presenciamos en directo en esas míticas catedrales del deporte oval. Uno no sabe lo que es la emoción hasta que no se encuentra con su camiseta de los British Lions en las gradas del aviva estadium de Dublín, rodeado de una inmensa marea  verde  que canta contigo a coro “Fields of Athenry”, mientras despide con lágrimas en los ojos al histórico capitán de la sel1406290030984_wps_21_16_Mar_1974_Rugby_Union_1ección irlandesa. Uno no ha tenido infancia digna de tal nombre si no recuerda la rubia melena y las patillas de boca de hacha del mítico zaguero Williams atravesando a toda velocidad,  como  cuchillo en mantequilla,  las blancas filas de la linea de tres cuartos inglesa.
Si usted no ha estado n
unca en el Pepe Rojo, envuelto en la niebla, con los pies ateridos de frío, el trasero helado y resguardado en su bufanda usted no sabe lo que es el invierno en esta ciudad. Si,  mientras agarrado a un buen Cachi usted no se ha quedado  ronco animando a 15 de los 30 centauros que resoplan vaho rebozados en barro, usted  no sabe lo que es Valladolid. Si nadie le ha contado nunca el mítico placaje de”mini”, quien  recorrió 70 metros de campo tras un veloz ordiziarra para tumbarle a escasos 5 metros de nuestra línea de ensayo, usted no conoce las auténticas leyendas del Pisuerga.
El rugby es a Valladolid lo que la cofradía de las siete palabras:  una tradición que se transmite de padres a hijos y una manera de entender la vida. Porque hay gente en esta ciudad que creemos que el balón se debe de avanzar con esfuerzo. Gente que creemos que hacer trampas o simular lesiones es deshonroso. Gente que cr1336847432_extras_mosaico_noticia_4_g_0eemos que el equipo contrario no es un enemigo sino un adversario con el que siempre se puede tomar una caña al final del partido. Gente que creemos en el respeto al árbitro y a las reglas como manera de manejarnos por la vida. Gente que disfrutamos cantando nuestro himno y escuchando respetuoso al del rival. Gente que creemos en que se puede aplaudir las jugadas del equipo contrario cuando son brillantes. Gente que permanecemos en  silencio mientras patea el rival. Gente que abucheamos a los nuestros si se comportan de forma marrullera.

El rugby es una escuela que muchos políticos, de todos los partidos, deberían  visitar. Quizás fuera bueno que los diputados de Valladolid repartiésemos entradas en el próximo pleno. Creo que se lo diré a Soraya que es madre  de jugador y buena aficionada. Puede que entiendan ahora porque algunos tenemos mas facilidad para encontrar acuerdos aunque nuestras camisetas sean distintas.
En cualquier caso, independientemente del color de su camiseta, no dejen de acudir el próximo domingo 17 al Nuevo estadio Zorrilla. No escucharemos “la llamada de Irlanda”, pero podremos disfrutar de un maravilloso espectáculo deportivo. Gozaremos, ademas,  de un ambiente único en el que, ganadores y perdedores son , sobretodo , compatriotas, habitantes de una casa común: la patria del rugby. No se lo pierdan

5 pensamientos sobre “VALLADOLID – TWICKENHAM”

  1. Enhorabuena Paco. Nada más que decir, tú ya lo has dicho todo y muy bien. Gran artículo porque en unas pocas líneas, has condensado la historia del rugby en Valladolid y los valores de este deporte que vivimos y queremos tanto Un fuerte abrazo

    1. Por cierto…se le olvidó decir que Williams, JPR, era médico, como usted, mi padre y mi abuelo…y como nunca se cansó de repetir el incombustible Celso Vázquez…

  2. Coincidimos en todo, menos en el “puyazo político”, que sobra de todas todas y que pertenece al juego sucio del que ha huido siempre el rugby. Sobre todo por querer arrogarse algo que no les pertenece ni a PSOE ni a Ciudadans

    1. Aceptó la bronca Carlos, Aunque no me refería a los partidos sino a Soraya y a mi como aficionados…pero me retiro respetuoso al sin bin

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