Entre el acuerdo o la trinchera

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España: entre el acuerdo o la trinchera.

Desgraciadamente, los ciudadanos españoles se enfrentan nuevamente a las urnas con este dilema. Durante estos meses los partidos políticos no hemos sido capaces de traducir el resultado electoral en una mayoría amplia que sustentase un gobierno reformista. Debemos por tanto reflexionar sobre nuestro papel en este fracaso.
Ciudadanos marco una estrategia negociadora desde el primer día: intentar hacer de puente entre el PSOE y el PP para lograr un gobierno estable que permitiese echar a andar la legislatura. La tarea se mostró difícil desde el minuto uno. El acuerdo para la formación de la mesa del congreso nos demostró el grado de aislamiento y separación existente entre los lideres de ambos partidos. La dureza de la campaña, la soberbia de algunos y el exceso declarativo de casi todos hizo que tuviéramos que llegar al acuerdo por separado. No conseguimos sentar a los dos en la misma sala. A pesar de todo, la constitución de la mesa nos hizo concebir la esperanza. Duro poco. El siguiente movimiento nos dejo helados. El sorprendente y calculado rechazo de Mariano Rajoy a la invitación de su majestad el Rey a formar gobierno marco toda la estrategia posterior. Mariano se negó a emprender negociaciones y decidió ( asistido Dios sabe por quien) sentarse a esperar el fracaso de los demás. Rajoy se sentía, simplemente, incapaz de pelear por su triunfo. Su estrategia quedo claramente marcada cuando, en el gesto mas significativo de la legislatura, se negó a dar la mano al candidato propuesto por el Rey. No habría colaboración con el PSOE que no pasase por la humillación y exilio de su candidato.
Ante esta circunstancia quedaban tres opciones: un gobierno altamente explosivo de toda la izquierda radical (sumados a los independentistas), la formación de un gobierno reformista que consiguiese el doble objetivo de realizar las reformas necesarias y evitar el ascenso de podemos al poder, o la repetición de elecciones. Nosotros optamos por intentar la segunda. Durante varias semanas trabajamos duro sin recordar ninguno de los epítetos y descalificaciones con las que nos había regalado el PSOE en campaña. No escondimos nuestra mano. No estamos aquí para defender nuestra honra, sino el interés de los españoles. Para evitar fricciones y facilitar el acuerdo se crearon dos equipos de trabajo sin los lideres de los partidos. Tras largas semanas, con sus mañanas tardes y noches incluidas, consiguieron llegar a un acuerdo programático bastante sensato. Un acuerdo que excluía el referéndum. Un acuerdo que optaba por una reforma institucional imprescindible. Un acuerdo que proponía unas reformas económicas que se comprometían con el cumplimiento del déficit y el mantenimiento del marco de la unión europea. Pensamos entonces que la lectura de las 200 reformas seria suficiente para conseguir, al menos, la abstención de aquellos a quienes se les llena la boca con las palabras sensatez y seriedad. Pensamos que pondrían el interés del país por delante del suyo propio. Nos equivocamos. Las dos sesiones de investidura demostraron de que pasta están hechos los dos partidos que ocupan los extremos de la cancha. Los forofos del Fondo sur y los del Fondo Norte no decepcionaron. Con dos maneras diferentes, pero igualmente sectarias, se dedicaron únicamente a contentar a su hinchada. Rajoy con su socarroneria y altivez (“nosotros no vamos a rebajar nuestra dignidad hasta este punto” , llego a afirmar) y Pablo con su histrionismo y su teatralidad. Ambos llenaron el hemiciclo de acidez y cal viva. Ambos recogieron los aplausos , las risas y los abucheos de los suyos.
Sin embargo no cedimos tras ese primer fracaso. Volvimos a mantener una actitud dialogante y solicitamos por carta al Partido Popular y a Podemos que sentaran a sus equipos negociadores para mejorar el acuerdo. Imposible, todos querían o ser presidentes, o vicepresidentes, o que no estuviera el otro .. querían muchas cosas pero no hablar de programa.
¿ Era de verdad imposible? ¿No se podía avanzar legislatura? Durante estos meses hemos tenido comisiones de sanidad, de educación de fomento, de economía… y en todas hemos alcanzado múltiples acuerdos en múltiples campos. Figuran en las actas . No era imposible, simplemente no se intento.
Hemos reiterado en múltiples ocasiones que no es nuestra tarea hacer las primarias al Partido Popular, pero conviene recordar que si hubiésemos alcanzado un acuerdo que hubiese investido a Rajoy, habríamos tenido, a las dos semanas, un ministro dimitiendo por aparecer en los papeles de Panamá, un alcalde detenido y una senadora a la que se pide el procesamiento. Todos ellos protegidos y amparados por su presidente. No habría sido la mejor forma de empezar la regeneración. El Partido popular tiene a sus tres ex tesoreros imputados, a su ex ministro de economía y hacienda imputado, a centenares de concejales a lo largo y ancho del país , a la tercera parte de sus representantes en el parlamento valenciano, a consejeros ex presidentes y ex vicepresidentes de diferentes autonomías encarcelados e incluso al propio partido, acusado de financiación irregular y destrucción de pruebas. Parece necesario reflexionar sobre la responsabilidad política de quién ha sido el máximo representante del partido en este periodo. “Los ladrones somos gente honrada” solo es el titulo de una genial obra de Jardiel Poncela.
No estamos satisfechos con el resultado, pero seguimos pensando que es posible. Seguimos pensando que es necesario. Los españoles han sido testigos de todo. Ustedes decidirán si prefieren volver a confiar en los extremos u optan por quienes han apostado, decididamente, por el centro y la moderación. De ustedes depende. España puede volver a enfrentarse a sus viejos fantasmas, volver a sus viejas trincheras o desterrar para siempre el sectarismo y la corrupción. Ese es el dilemaimage

Mariano y los monos de la sabiduria


See no evil, hear no evil, speak no evil

Han pasado ya tres meses y medio desde que los españoles nos dieron el mandato de diálogo y acuerdo que se reflejó en las urnas. Lamentablemente en esta ocasión para bailar el tango hacían falta tres. El trabajo de la política consiste en alcanzar gobiernos estables que reflejen el sentir mayoritario de la población y permitan emprender las reformas que el país necesita y demanda. Es cierto que la campaña electoral, los debates y los cruces de declaraciones entre los dos partidos tradicionales ya hacían prever que sería difícil el acuerdo. Nadie puede negar que Mariano tiene motivos para sentirse ofendido. Todos hemos sido objeto de ataques personales más o menos injustificados. Por no hablar de  los demás y relatar la experiencia propia les resumiré alguno de los cariñosos epítetos con los que varios candidatos se  refirieron a mi persona  durante la pasada campaña: Xenófobo, elitista, egoísta, partidario de la liquidación de la sanidad pública, machista…..eso sin contar con los clásicos neoliberal y  amigo del IBEX 35 ( donde más que acciones solo he tenido omisiones) No cuento en este capítulo las innumerables infamias que cualquier político que se precie sufre a través de las redes y los comentarios de las ediciones electrónicas de los periódicos. Si quieres dedicarte a este oficio tienes que  tener la piel más dura. Así pues la actitud del PP (marcada por el liderazgo de Rajoy) no se puede justificar por las ofensas recibidas. Nosotros nos hemos sentado con todos , incluido Podemos, y les recuerdo que nuestro querido Pablo llamó a nuestro líder,  hace escasamente tres semanas y en sede parlamentaria,  jefe de escuadra y comisario del Konsomol en la misma frase.  Si eres político no puedes hacerte  la dama ofendida. Es como si juegas al rugby y  te llevas enfurruñado el balón a una esquina negándote a jugar porque un contrario te ha mirado mal.
Pero es que , además, no es está la razón del aislamiento del PP. La razón de este comportamiento es que Mariano encontró un día,en un roscón de reyes, el resumen perfecto de su estrategia política: Los monos  de la sabiduría
NO OÍR
Durante esta legislatura ha sido evidente , para cualquiera que tuviera oídos, que surgía un clamor de indignación de la calle. Las plazas, las redes, los cafés…por todas partes se oía el hartazgo de una población sometida a los duros rigores de la crisis y harta de la corrupción y la soberbia de los políticos.  La estrategia del Partido popular se limitó a taparse los oídos. Encerrados en sus despachos insonorizados, limitados a escuchar sus emisoras, parecían tener solamente oídos para Maruhenda. No escuchaban en las colas del supermercado, no oían las conversaciones en los bares, no viajaba  en turista en vagones atestados de gente normal, que trabaja cuando tiene suerte y sueña con tener una semana de vacaciones en Benalmádena. Vivieron insonorizados.
NO VER
Aunque uno fuera sordo al clamor de la calle  si conservasen el sentido de la vista habrían podido leer los análisis preelectorales, las reflexiones de medio orbe sensato que les pedían rectificaciones urgentes.  Habrían podido ver  que los datos indicaban una brecha cada vez mayor de desigualdad, que la recuperación económica se basaba en un trabajo precario y de baja calidad cuyas cotizaciones no consiguen detener la continua bajada del fondo de reserva. Si tuvieran los ojos abiertos habrían podido ver, a través de los cristales tintados, un país cada vez más enfadado. Si se hubiesen quitado las manos de los ojos habrían visto que la clase media les abandonaba harta de mentiras y que  solo les permanecían fieles los designados y los mayores a quienes alimentan con los temores del pasado. Si hubiese sido sido posible tener algo de luz en sus sedes habrían visto los sobres cambiar de mano, habrían visto el tren de vida de sus prebostes, habrían visto un Jaguar donde debería de haber un Volkswagen pero simplemente no querían ver
NO HABLAR
Esta ha sido la última fase del descubrimiento de la sabiduría del roscón. Después de las elecciones y con un resultado que obligaba al acuerdo decidió retirarse y esperar que los demás fracasasen. Su estrategia , no exenta de esa astucia galaica que tanto ama, consiste simplemente en esperar y simular indignación. En un claro ejercicio de propaganda  decidió limitarse a reiterar que había ganado las elecciones, donde solo obtuvo un 28 %  (es decir que tenía en frente al 72% de la población, más del doble de los que le votaron). “Repetir mil veces una mentira la convierte en verdad” sentenció en su día un famoso ministro. En estos días no hemos conseguido de el otra cosa. A nuestro ofrecimiento de reunir equipos de trabajo y avanzar en el acuerdo contesto con una displicente nota de medio folio y 5 enunciados negándose a enviar un equipo negociador. Nada ha importado que la parálisis este perjudicando la economía, la administración y múltiples aspectos de la vida diaria de los españoles. La displicencia y la soberbia con la que ha despachado nuestros intentos hablan por sí solas del alto concepto de sí mismo que tiene un gobernante cuyos resultados no justifican en absoluto su ensimismamiento.
Aún nos quedan dos semanas, aún queda tiempo. Nosotros seguimos esperando y lo que es más importante : los españoles también 

VALLADOLID – TWICKENHAM

Hermi El Salvador-Quesos, en Pepe Rojo.Fto Henar Sastre
Hermi El Salvador-Quesos, en Pepe Rojo.Fto Henar Sastre

El próximo 17 de Abril  si nadie lo remedia, que esperemos que no, Valladolid se convertirá en el Twickenam Español.Mas de 10.000 entradas ya vendidas auguran un llenazo espectacular del Nuevo Zorrilla. Puede que muchos de ustedes no sepan que es Twickenham,  Murrayfield,  el Milennium, o ni siquiera el  Aviva  Stadium. Si  eso es así nos permitanme sospechar seriamente de su vallisoletanidad. Si son  ustedes vallisoletanos de pura cepa, VTV (Valladolid de Toda la Vida) auténticos, no pueden desconocer el nombre de las 5 catedrales  del rugby europeo. Puede que usted no haya jugado nunca al rugby pero si vive en esta ciudad tendrá un amigo aficionado, un familiar que tiene un hijo o una sobrina jugando en el chami o en él quesos. Si es un  pucelano de verdad, conocerá a alguno de esos chalados que año tras año se reúnen en “la central” o en “el irlandés” a saborear una cerveza del tamaño adecuado mientras disfrutan de un partido de las seis naciones delante de una pantalla gigante. Esos bares atestados  donde habitan una multitud de personajes de todas las edades, enfundados en sus viejas camisetas con cuello: rojas con sus  plumas de ganso, o azules con el cardo, o verdes con el trébol o blancas con su rosa de York. Personajes que  le relataran las hazañas de Wilkinson o de Brian O´Driscoll. Hazañas  que algunos afortunados presenciamos en directo en esas míticas catedrales del deporte oval. Uno no sabe lo que es la emoción hasta que no se encuentra con su camiseta de los British Lions en las gradas del aviva estadium de Dublín, rodeado de una inmensa marea  verde  que canta contigo a coro “Fields of Athenry”, mientras despide con lágrimas en los ojos al histórico capitán de la sel1406290030984_wps_21_16_Mar_1974_Rugby_Union_1ección irlandesa. Uno no ha tenido infancia digna de tal nombre si no recuerda la rubia melena y las patillas de boca de hacha del mítico zaguero Williams atravesando a toda velocidad,  como  cuchillo en mantequilla,  las blancas filas de la linea de tres cuartos inglesa.
Si usted no ha estado n
unca en el Pepe Rojo, envuelto en la niebla, con los pies ateridos de frío, el trasero helado y resguardado en su bufanda usted no sabe lo que es el invierno en esta ciudad. Si,  mientras agarrado a un buen Cachi usted no se ha quedado  ronco animando a 15 de los 30 centauros que resoplan vaho rebozados en barro, usted  no sabe lo que es Valladolid. Si nadie le ha contado nunca el mítico placaje de”mini”, quien  recorrió 70 metros de campo tras un veloz ordiziarra para tumbarle a escasos 5 metros de nuestra línea de ensayo, usted no conoce las auténticas leyendas del Pisuerga.
El rugby es a Valladolid lo que la cofradía de las siete palabras:  una tradición que se transmite de padres a hijos y una manera de entender la vida. Porque hay gente en esta ciudad que creemos que el balón se debe de avanzar con esfuerzo. Gente que creemos que hacer trampas o simular lesiones es deshonroso. Gente que cr1336847432_extras_mosaico_noticia_4_g_0eemos que el equipo contrario no es un enemigo sino un adversario con el que siempre se puede tomar una caña al final del partido. Gente que creemos en el respeto al árbitro y a las reglas como manera de manejarnos por la vida. Gente que disfrutamos cantando nuestro himno y escuchando respetuoso al del rival. Gente que creemos en que se puede aplaudir las jugadas del equipo contrario cuando son brillantes. Gente que permanecemos en  silencio mientras patea el rival. Gente que abucheamos a los nuestros si se comportan de forma marrullera.

El rugby es una escuela que muchos políticos, de todos los partidos, deberían  visitar. Quizás fuera bueno que los diputados de Valladolid repartiésemos entradas en el próximo pleno. Creo que se lo diré a Soraya que es madre  de jugador y buena aficionada. Puede que entiendan ahora porque algunos tenemos mas facilidad para encontrar acuerdos aunque nuestras camisetas sean distintas.
En cualquier caso, independientemente del color de su camiseta, no dejen de acudir el próximo domingo 17 al Nuevo estadio Zorrilla. No escucharemos “la llamada de Irlanda”, pero podremos disfrutar de un maravilloso espectáculo deportivo. Gozaremos, ademas,  de un ambiente único en el que, ganadores y perdedores son , sobretodo , compatriotas, habitantes de una casa común: la patria del rugby. No se lo pierdan